domingo, 8 de diciembre de 2013

Tras un muro


Untitled, originally uploaded by dibufoto.


Según me han contado, en esta casa a la que le erosionó la vida, vivía un cura muy pobre que dibujaba mapa. Eso hace más de sesenta años.

Está tras un muro, más atrás de otra casa.

Algunas veces, la única vieja pared visible desde la azotea se ilumina con esa tonalidad especial de algunas tardes.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

domingo, 4 de agosto de 2013

el Santiago que no se ve


El Santiago que no se ve, originally uploaded by dibufoto.
a lo mejor ya no está, quizás ya nadie corre esa cortina. Tal vez la persiana que se sostiene en la nada se cayó. A lo mejor alguna inmobiliaria se encargó de borrar esa huella que recuerda que el tercer mundo aun cohabita en el Santiago que los hijos de la modernidad quieren olvidar. Quizás...

miércoles, 24 de julio de 2013

Desapego


Disfrutar el hoy y el aquí con lo positivo, buscando también lo positivo a las dificultades.

No vivir en función del pasado ni de lo que no podemos conocer aún.

No vivir en función del cariño que puedan dar los otros, lo que importa es quererles y demostrarles cariño con simples detalles.

Dejar pasar la molestia de los otros, enojos, ironías e incluso agresiones. Que no lleguen, no trapeasen, excepto el sentimiento de compasión por los que sin darse cuenta se amargan su vivir cotidiano y arruinan su salud.

Hacer las cosas por la única satisfacción de hacerlas y no por cumplir o halagar a los demás.

No esperar nada de los demás. Enriquece más bastarse a sí mismo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Hallando espacios



Hace un momento leí algo relacionado con leyes espirituales que se observan en la India: como las personas, las cosas, lo que nos sucede,llegan en el momento justo, son quienes deben ser y ocurren cuando tienen que ser. En otros momentos y circunstancias habría desechado ese planteamiento, pero ocurre que últimamente las cosas que hago encajan como piezas de rompecabezas, aunque no sean grandes cosas, pero son justamente aquellas que comienzan a darle sentido al estar en esta ciudad.

A ningún momento me detuve a pensar en como iba a hacer para encontrar espacios que se conjuguen con mis intereses personales, más allá de los que parecían obvios y que, sin embargo, no están. Esa ausencia me da la tranquilidad de saber que hasta el momento no hay nada forzado ni tampoco responde a algún "por cumplir" por parte de nadie.

Siento que empiezo a formar parte, sin proponérmelo explícitamente, de un tejido en el que cada hebra se une a la otra al momento en que se entrecruzan en armonía; y, percibo también, que nunca deje de ser hilo de este inmenso tejido ecuatorial, por más que por tantos años, aun sabiendo que era una hebra diferente intentaba ser una más del montón de hebras de otra urdimbre, que por las circunstancias creí que podía ser propia, pero que nunca fue mía.

A lo mejor ese es el sentido del que "ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".


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lunes, 1 de abril de 2013

Quito (el regreso)





hace un par de semanas que recorro las calles de Quito, o mejor dicho,  que, literalmente, las camino.

Los plazos se cumplieron luego de que, paso a paso, fui armando el regreso. Fueron años de andar esa tierra chilena que me acogió, donde nacieron mis dos soles y donde aprendieron a volar solas. Donde la vida me dejó tejer afectos, cariños y amores de esos que no mueren en el tiempo ni con las distancias porque se forjaron fuertes, con lazos indestructibles.

Ahora camino en  mi ciudad y pienso en ella, en sus problemas y en su gente. Me sorprendo por la amabilidad de la gente y ese incansable saludo con el que en todas partes alguien recibe "como está, como ha pasado" que brota con una sonrisa sin siquiera conocerse y que inaugura el intercambio de palabras para dejar ese sabor cálido de gente aun preocupada por el otro.

Me dejo llevar por el sonido de esa lluvia que unos días parece traída por el otoño y que se acompaña del coro de sapos de los jardines contiguos, para, a la mañana siguiente, dar paso a un sol radiante cual primavera.

Empezar de cero, sonaba tan distante y ahora es real, pero ese empezar viene con códigos propios, con códigos adquiridos y otros más por sumar y ese es el desafío. Los afectos del sur del mundo me acompañan, los cariños dan fuerza y mis soles, una al sur y otra al norte de la mitad del mundo son la fuerza que está presente en cada espacio, en cada flor, en cada paso nuevo en esta ciudad...

lunes, 11 de marzo de 2013

la imagen de la ventana no está más

en este proceso de cambio la imagen anterior, la de la ventana, no está más. Quedó en el pasado y en menos de un mes le siguieron cinco imágenes de otras ventanas, pero ninguna como esa ni con el sentido que tuvo. La vida sigue y vienen cosas nuevas...

domingo, 11 de noviembre de 2012

desde la ventana


Desde mi ventana, originally uploaded by dibufoto.

el último lugar que elegimos para vivir trae incorporada esta imagen. Es inamovible, pero se adapta a las circunstancias: al llegar era verano y por las tardes el sol brillaba sobre los techos para al final del día llenar el cielo de verdaderos incendios; cuando la tristeza del invierno saludaba al amanecer, el paisaje de la imagen se llenaba de nubes grises y oscurecía la jornada.

La imagen es el recuerdo del despertar de un día de junio, una de esas escasas y nítidas mañanas, cuando la lluvia limpió el cielo y era posible mirar, sin smog, muy lejos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

vidas que te cambian la vida


así se planta la semilla, originally uploaded by dibufoto.
Carmen Julia, mujer de manglar, recolectora de concha


para el sol un sombrero, originally uploaded by dibufoto.


serena alegría, originally uploaded by dibufoto.

Tres días bastaron, tres días de conocer desde sus propias voces, voces de mujeres del manglar, las historias de sus vidas, sus historias cotidianas, esas que empiezan cuando la densa noche aun no sabe que será día, a las cuatro, hora en que se cruzan las aves de trasnoche con los pájaros madrugadores.

Tres días de compartir soledades de mujeres que se adentran en canoa en lo profundo del manglar, junto a otras mujeres que también van con hijos para pescar, recolectar conchas, sacar cangrejos, asegurar el sustento familiar.

Tres jornadas de escuchar la crudeza de sus vidas con los dolores que causaron los machetazos en el cuerpo, asestados por el que decía llamarse compañero, frente a la fuerza de la resiliencia para surcar de nuevo los manglares, organizar a otra mujeres que, si bien no estuvieron a punto de morir con el machete, corren el riesgo de morir de hambre cuando las camaroneras destruyen su hábitat, aniquilan el ecosistema manglar.

Fueron tres jornadas de aprendizaje, de mirar con respeto profundo sus manos de mar, sus rostros llenos de vida de costa, de escuchar sí era válido que los hijos sigan el camino del manglar o el de otro oficio (o ambas cosas) e incluso, una profesión. De sentir esa fuerza interior guardada en cuerpos menudos y de aspecto frágil,en su mayoría, en este espacio de conocimiento e intercambio en el que hacían un alto en la recolección de la concha.

Han transcurrido ya más de tres años que caminé, junto a ellas, sobre el terreno pantanoso en el que nos enseñaron como reforestar el manglar, mientras introducíamos en esa tierra que se hundía la pequeña estaca-semilla de mangle.

Entonces, la narración iba a ser larga, cargada de detalles, pero las tres noches con las mujeres de manglar fueron algo más que un insignificante escrito de blog que nunca llegó, porque se convirtió en profundas reflexiones y decisiones nacidas en el límite entre el antes y el después de toda una vida, vida que parecía condenada a quedarse en el país de los afectos fríos, casuales hasta con los amigos de años, tan lejanos de la calidez de la risa del centro de la tierra, rísa, que al fin y al cabo, no es sólo risa de mujer de manglar, sino risa de mujeres, niños y hombres de serranías, de páramos, de selva, que estuvieron siempre en esas tierras, risas que resuenan en ciudades andinas mestizas cargadas de sincretismos y también de historias negadas, de raíces sefardíes acalladas y de lenguas que, por su vitalidad, han sabido convivir con el idioma traído de España.

Las decisiones nacidas entonces están en marcha y el que hay que partir de cero es una certeza. La noción de lo que vendrá, de un nuevo comienzo, es un esbozo que se circunscribe a las paredes de un lugar aún vacío que espera llamarse casa. El qué hacer es lo más incierto cuando se sabe que el trabajo es escaso. Los plazos se acortan y ahora suman sólo múltiplos de tres días.

El corazón está ya en otro lugar y aunque a ratos acechan los temores, el plan sigue fiel a ese después que partió con las risas de las mujeres del manglar.


Mangle (Rhizophora mangle) es un arbusto tropical que crece en el agua salina. Al bosque de mangles se le llama manglar, y se constituye en sí mismo en un ecosistema, el ecosistema manglar

sábado, 28 de julio de 2012

pertenencia

nunca nos vamos del todo. Nos ausentamos y al mismo tiempo permanecemos. Y eso que al comienzo parece un "para siempre", en el camino se torna un "mientras tanto" del que no nos damos cuenta hasta que las evidencias de algo, cualquier cosa, nos hacen sentido desde lo más profundo, desde esos códigos que nos permiten entenderlo todo sin pensar ni razonar y que simplemente están, por más que a ellos les hayamos sumado otros, porque son la raíz de lo que somos.

martes, 8 de mayo de 2012

la placita


tan sencillo como que, de pronto, detrás de una esquina se te aparece esa placita, que apenas si la recordabas, y te encantas y te quedas en ella... y ella en tí.

lunes, 23 de abril de 2012

palabra

el tiempo que pasa alocado, y todo arrasa, también se lleva con él la palabra; algunas veces en el momento justo en el que llega, otras cuando todavía no se pronuncia. En ocasiones queda grabada al reverso de algún papel, cualquier papel, aunque también busca las pequeñas hojas de esa libreta que viaja a casi todos los lugares, donde queda retenida, presa de otras páginas, otras palabras, números y hasta garabatos.

Sin embargo, son muchas las veces que se queda en el pensamiento, efímera, apurada como el tiempo, y se va presa del primer suspiro o se escapa fugaz con alguna idea...

domingo, 1 de enero de 2012

2012


Un 2012 en el que muchas mas manos se levanten y se unan en la construcción del futuro.

domingo, 11 de diciembre de 2011

el día que murió el tirano

de la muerte del tirano sólo recuerda el ruido de la calle, gritos de festejo y de lamento, que, a lo lejos, traía la brisa de esa tarde de verano.

Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él, en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.

Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener, de la muerte de un dictador.

viernes, 9 de septiembre de 2011